Bailar duele

Las cosas que duelen, instruyen. Benjamin Franklin

Me estaba sobando la pierna en el desayuno, “llevo varios meses caminando coja” pensé, también me dolía la mano con la que me sobaba y la espalda, el tobillo, el empeine… todo.

Y entonces F me contó sobre un maestro de danza que cuando se retiró se dio cuenta de que se podía levantar sin un dolor en el cuerpo.

Bailar duele, pero instruye, llena, acompaña. Y cuando uno para, sí, se libera del dolor físico pero queda un dolor adentro, que no se quita con nada.

Captura de pantalla 2016-04-29 a las 11.11.36 a.m..png

 

 

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s